domingo, 25 de agosto de 2013

Sentimientos en el Lago








El mayor lago de origen natural
de la península...  
y el mayor  de origen glaciar de  Europa. 
Se originó hace unos 100.000 años.








           Su mayor profundidad
           es de 53 m.






Catamarán 
eólico-solar.


                                                  Otros datos...





               Ribadelago Viejo...



Empezó a aparecer la historia y las aguas se tornaron entristecidas,
el verde se fue apagando lentamente a medida que descubrí el desastre.
El fondo misterioso de un lago se presta a la imaginación de la vida subacuática,
y el reino de la luz tenue a medida que la profundidad avanza desvela tragedias impensables;
pero ni siquiera mirando la tranquilidad de su orilla sumida en el sueño de la tarde,
se pudiese hacer una idea del desastre.







En la media noche de un lluvioso y helado 9 de enero de 1.959, la estampida de las aguas retenidas en la presa de Vega de Tera, provocó el rugido de una muerte avasalladora corriendo 8 km.  hacia el lago en menos de 20mn. y llevándose a su paso 144 vidas y toda su historia con ellas.



Hoy, el fondo de este milenario y maravilloso lugar encantado, destino primero de aguas glaciares en algún tiempo remoto, entre las montañas abrigadas por robles, alisos, abedules, serbales, acebos… y lleno de vida a su alrededor, duermen en la paz perpetua del azul de sus aguas  los sueños del pueblo Ribadelago Viejo que fueron arrebatados de golpe y arrastrados hasta ese misterioso fondo donde la eternidad se hace visible en el sentimiento.


                                                                          Lago de Sanabria  
                                                                                                                                                                                 Fotos:Brokemac

domingo, 28 de julio de 2013

Amanecer


Paso a paso,
primero entre la oscuridad de la media noche que se cierra bajo los pinos adormilados,
luego subes lentamente el camino que casi se difumina entre las sombras;
y sube tu sangre cada vez más viva bombeando la pureza de ese oxígeno recién hecho hasta que el camino se transforma en la plateada vereda que la luna alfombra.
Más tarde el natural cansancio después de tres horas de subida se empequeñece con la sonrisa apenas perceptible y el abrazo protector de la montaña,
y con una empinada pendiente aún por delante (otra hora de camino hasta la cima), te lava por dentro con el baño del silencio apenas roto por una brisa fresca casi somnolienta y recién levantada,
que llega como embajadora que augura ese puerto exclusivo donde arribar. 




La llegada de las primeras luces del amanecer te dan la mano en los últimos tramos donde tus pies cansados se alegran porque ya no hay nada más que subir, y allí, justo donde casi se toca el cielo con los dedos y donde tu corazón y el de Dios se vuelven a fundir en ese Amor que todo lo abraza, te sientas en el suelo feliz por lo conseguido y mirando al Este porque el azul y el naranja, el malva y el rosa del amanecer,  empiezan  a enrojecerse dispuestos a fundirse en la perfecta cópula que cada mañana da a luz la bendición del Sol.
                                   




Luego,
las sombras se disipan y desaparecen aturdidas frente a tanta belleza y un nuevo día, esta vez diferente a todos, llega hasta ti sorprendiéndote sin sueño y con más energías de las que pudieses haber imaginado. 
La montaña vuelve a enamorarte, y cierras los ojos para sentir en tus brazos el ayer y el siempre de nuestra amada Tierra…

                                                         Fotos: Brokemac                                                                                                                                           La Maroma (2.065m.) Sierra Tejeda